AJUSTE
FÁCIL DE USAR - FÁCIL DE MANTENER TRABAJO PERFECTO
En laboreo convencional y de conservación, en uso individual y en combinación con sembradoras o subsoladores, una buena grada rotativa puede utilizarse de muchas maneras. La combinación de la profundidad de trabajo, la velocidad de rotación y el sentido de rotación de las azadas permite crear un lecho de siembra fino y homogéneo en casi todas las condiciones. Kverneland se ha centrado en la facilidad de mantenimiento. El cárter está lleno de grasa especial para asegurar una lubricación positiva del rotor desde la primera puesta en marcha. El diseño del porta azadas es de dos piezas separadas, lo que permite cambiar el retén sin abrir el cárter. Los rotores están sellados con juntas de laberinto, lo que garantiza la ausencia de desgaste en el eje y un mantenimiento mínimo.
Ahorro de tiempo con un mantenimiento mínimo.
En las gradas rotativas rígidas, la profundidad de trabajo se ajusta mediante bulones y orificios. Un pasador cuadrado evita las rotaciones y la ovalización a la vez que amplía la zona de contacto, y minimiza el desgaste. Dispone de 18 ranuras diferentes para varias profundidades de trabajo. Los brazos del rodillo se han diseñado para los rodillos y sembradoras más pesados.
KVERNELAND GRADAS ROTATIVAS
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